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03/09/2019

​Actualidad eafitense

Orientación, movilización y capacidad de cambio son las tareas que implica el liderazgo educativo

Este espacio es impulsado por la Fundación Kreanta para facilitar el desarrollo e intercambio permanente de profesionales entre España y Latinoamérica. Además, cuenta con el apoyo de apoyo de la Alcaldía de Medellín y la Generalitat de Cataluña.

• Algunas claves para comprender los tópicos que rodean este tema fueron expuestos por Miguel Ángel Castineira Fernández, doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación en la más reciente edición de la Cátedra Medellín-Barcelona.

• El 2 de septiembre, en el auditorio 38-101, el profesor abordó reflexiones sobre compromiso ético y liderazgo educativo, un asunto que llama la atención de las instituciones educativas en la actualidad para aplicar en todos los ámbitos de su estructura.  


Aquel que cohesiona, que da sentido a las acciones, que orienta a un colectivo y que comprende que el centro de la tarea son los estudiantes como sujetos protagonistas de la educación. Estas son algunas de las características de los educadores líderes, aquellos que se hicieron visibles en la Cátedra Medellín-Barcelona que, en este 2019, se tituló Compromiso ético y liderazgo educativo y que se realizó el 2 de septiembre, en el auditorio 38-101 de la Universidad. 

En este espacio, impulsado por la Fundación Kreanta (que tiene sede en la ciudad catalana) Miguel Ángel Castineira Fernández, director del Observatorio de Valores de la Fundación Lluis Carulla y de la Cátedra Liderazgos y Gobernanza Democrática de Esade-URL, compartió los tópicos más importantes a tener en cuenta para entender el rol de los docentes y de las instituciones educativas para fortalecer el liderazgo en todos los ámbitos (desde las rectorías, pasando por las decanaturas y direcciones, hasta llegar a las aulas de clase). 

El encuentro fue el espacio abierto para el público general, luego de que el martes 27 de agosto se reuniera con rectores, directivos de instituciones de educación superior y empresarios para compartir su conferencia La contribución de las empresas y las universidades a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

“Es posible liderar desde distintos niveles cuando pensamos en la educación. En el macro, por ejemplo, se ubican las políticas educativas que diseñan los ministros y secretarios de educación orientadas a un mejor futuro; el nivel meso, que refiere las direcciones de los centros y los equipos que llevan estas determinaciones a la operación; y el nivel micro que se enfoca en lo que podemos hacer a nivel interpersonal en la relación con los alumnos, porque conocerlos a ellos es tan importante como saber acerca de los contenidos del plan académico”, explicó el experto. 

En ese sentido, el liderazgo tiene una dimensión pedagógica que se explica en aquella visión del equipo rectoral; una organizativa que asegura el cambio, el progreso y la transición; la cultural que cuida que los valores se mantengan; y una política porque, de acuerdo con el catedrático, las instituciones se deben a la sociedad y es allí en donde los líderes se relacionan en red con otros profesionales, artistas y creadores que puedan aportar. 

Para Miguel Ángel existe un triángulo con cuatro elementos: personas en cualquiera de los niveles anteriores que estén al frente de un grupo, que cuenten con calidad humana, preparación y formación; tener presente que el hecho de que haya líderes no garantiza el liderazgo, que será necesario contar con un colectivo dispuesto a seguir un propósito deseable; marcar objetivos que todos quieran conseguir con pasión; y por último, captar bien el sentir de la gente, teniendo en cuenta el contexto del país, la región o la organización, pues es necesario gestionar las incertidumbres de las personas para saber cómo motivarlas. 

“De esta manera podemos decir que entre las tareas del liderazgo está en la orientación, porque los humanos nos movemos con emoción, con expectativa y con deseo. Esto debe ir acompañado de la capacidad de movilización, de convencer a la gente para que quiera hacerlo y por último de la adaptación al cambio para afrontar esos retos difíciles”, subrayó el filósofo. 

Además, en el liderazgo educativo no es lo mismo tener poder que tener autoridad. “Hay que movilizar a la gente para que te siga. Por eso, la autoridad no se obliga, se reconoce. Es algo más que un consejo y menos que una orden”, agregó.

El compromiso ético es un factor fundamental

En su tesis, el profesor Castineira expresa que una visión del desarrollo humano debe incorporar (además de las habilidades) los valores. “¿La tarea es añadir nuevo software en los estudiantes o renovar su sistema operativo? No es solo conocimiento técnico, sino trabajar la calidad humana”, cuestionó, pues para él los alumnos no son el objeto de la educación, sino el sujeto de la educación.  

“En la educación hay una dimensión que tiene que ver con la calidad humana, y algunos estudios han demostrado que la gente busca en los líderes autenticidad, capacidad de generar sentido, a una persona que transmita pasión y sentido de grupo y comunidad. En los docentes el dominio técnico y los valores deben ir de la mano”, añadió. 

Así se justifica que los docentes, en cualquiera de los casos anteriores, puedan tener una gran influencia sobre sus estudiantes, que sean vistos como espejos a través de su ejemplo y que se conviertan en referentes, pues los alumnos no codifican aquello que dicen los profesores, sino aquello que hacen. 

“Piensen si son enseñantes o si son referentes, ya que la ejemplaridad no implica imitación, sino inspiración. Los invito entonces a que mediten en quiénes han sido sus personas a seguir, quiénes les han aportado, inspirado y encendido el fuego de la interrogación. Luego, visualicen lo que sus estudiantes revivirán de ustedes, los valores que habrán contribuido a interiorizar en ellos y la calidad humana que habrán ayudado a forjar en sus vidas”, concluyó el profesor. 

De esta manera finalizó este espacio que busca desarrollar el concepto de ciudadanía en cultura y educación, así como potenciar la centralidad de las políticas educativas y culturales en las ciudades, un acuerdo basado en la filosofía del trabajo común y en los entornos de innovación abierta que se promueve en el país desde 2007.
Última modificación realizada el 03/09/2019 11:41 por Aura Maria Giraldo Murcia