Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Inicio de sesión
Acreditaciones / Sistema SiaceIntranet Entrenos / NoticiasNoticias 2019Noticias Entrenos / EneroY el V Premio Biblioteca de Narrativa Colombiana fue para Ricardo Silva
30/01/2019

​Espacios, cultura y bienestar

Y el V Premio Biblioteca de Narrativa Colombiana fue
para Ricardo Silva


La novela de Ricardo Silva se desarrolla en el año 2016. Con esta obra explora temas como el envejecimiento y las relaciones familiares.

• La obra Cómo perderlo todo, del escritor Ricardo Silva, fue seleccionada como la mejor del año en este galardón que entregaron, la noche de este martes 29, Grupo Familia, Caracol Televisión y EAFIT  a través de su Centro Cultural Biblioteca Luis Echavarría Villegas.

• El jurado del PBNC reconoció en esta novela por la fluidez narrativa, la riqueza de la trama y la voluntad estilística del autor que hacen de su texto un retrato de nuestra época.


Por su fluidez narrativa, su riqueza en la trama y su estilo, y también por ser una obra contemporánea y que aborda temas como las relaciones entre familia, las redes sociales, la historia política y cultural del día de hoy, entre otros aspectos actuales, hicieron posible que Cómo perderlo todo (Alfaguara), del escritor Ricardo Silva Romero, fuera elegida como la obra ganadora del V Premio Biblioteca de Narrativa Colombiana.

Así lo consideró el jurado de este galardón que entregan EAFIT, Grupo Familia y Caracol Televisión, y cuya ceremonia de premiación se realizó la noche de este martes 29 de enero en el Auditorio Fundadores de la Universidad.

En el acta del jurado, presidido por el escritor Leonardo Padura, se afirma que la novela ganadora “es un gran retrato de nuestra época en el que se despliegan -como en el mundo de las redes sociales- decenas de personajes y puntos de vista que se cruzan por azar o por necesidad, en medio del tenso ambiente que recorre la obra”.

Sobre su libro, Ricardo explica que le cuesta darle su importancia, pero lo que sí puede decir es que en Cómo perderlo todo hizo exactamente la novela que quería hacer. La describe como “el retrato de un viejo que en los días delirantes de las redes se niega en cuerpo y alma a reconocer que el mundo ya no es su mundo, un mural de parejas que sobreviven como mejor pueden a sí mismas -a sus intimidades de vida o muerte- en estos tiempos en los que cada vez hay más y más cosas públicas, un relato que va de la tragedia a la comedia sin vergüenza y un documental sobre un año y una época que nos han forzado a estar conectados, así no queramos, mientras se ponen a prueba los valores democráticos que dimos por sentados”.

“Es una obra muy ligada a un año reciente: 2016. Es también una indagación sobre el envejecimiento y las relaciones de un profesor mayor para el cual las redes sociales se convierten en una trampa devastadora”, opina Héctor Abad Facionlince, promotor del PBNC, que en esta edición contó con la postulación de 127 obras y tuvo como finalistas, además de la de Ricardo Silva, a la novela El jefe, de Luis González Sarmiento, y el libro de crónicas periodísticas Verde tierra calcinada, del periodista Juan Miguel Álvarez.

El escritor ganador, por otra parte, había sido finalista del Premio en el año 2015 con El libro de la envidia (Alfaguara) y en 2017 con Historia oficial del amor (Alfaguara). “Yo he estado narrando el país que veo, pero también el que de otro modo, si no me pusiera en la tarea de narrarlo, no podría ver. Y cuando digo esto estoy pensando en que mi idea es retratar, con ese amor que siempre está buscando en qué encarnarse, a los personajes que uno se encuentra aquí en Colombia: estoy pensando en, por ejemplo, el cantante, el técnico de computadores, la masajista, la estudiante de filosofía, la mesera, el exministro, el coronel de Cómo perderlo todo. Y estoy pensando en la oportunidad, que suele dar el género de la novela, de devolverles a todos el contexto que hoy en día les arrebatan las lapidaciones, los estigmas, las estereotipos, las manadas de las redes. Me gusta narrar a la gente de acá desde adentro de cada cual, sin verlos desde arriba, como un actor que no los reduce, sino que está de su lado”.

Para conocer más sobre la obra de Ricardo Silva y de los otros finalistas puede consultar la siguiente noticia relacionada:


Escribir para el jurado

“A pesar de los pesares yo soy un escritor cubano y necesito a Cuba para escribir”, responde Leonardo Padura cuando le preguntan por qué no ha dejado nunca su país y, como contó en la ceremonia de entrega del Premio, tampoco su barrio, ni de la casa en la que vive desde que nació, hace 63 años. El presidente del jurado leyó en la gala uno de los textos que se incluirán en su próximo libro, un ensayo sobre Cuba, La Habana, el papel de la literatura en su país y su oficio como escritor.

“Un escritor es un almacén de memorias”, leyó Padura, quien también se refirió a los libros finalistas del PBNC, de los que dijo que en los tres se “entiende mejor qué cosa es este país”, aunque sabe lo difícil que es saber qué cosa es Colombia, un país que para él sería un fracaso tratar de explicar.

Luego de las palabras de Leonardo Padura, se leyó el acta del jurado -compuesto también por Ana Roda, Jerónimo Pizarro, Santiago Gamboa, Pilar Quintana y Héctor Abad Faciolince (este último con voz, pero sin voto en las deliberaciones)- que eligió ganadora a Cómo perderlo todo.

Los ganadores de las ediciones anteriores del Premio Biblioteca de Narrativa Colombia fueron Juan Esteban Constaín (2015) con El hombre que no fue Jueves (Penguin Ramdon House); Andrés Felipe Solano (2016) con Corea: apuntes desde la cuerda floja (Ediciones UDP, Chile); Patricia Engel (2017), por Vida (Alfaguara); y Pilar Quintana (2018), con La perra (Random House).

Como es tradición, en cada edición el escritor ganador del premio recibe un diploma, una escultura del escultor colombiano Hugo Zapata y la suma de 40 millones de pesos colombianos. Los otros dos escritores finalistas reciben cada uno un diploma y la suma de 5 millones de pesos colombianos. 


Palabras de Ricardo Silva Romero

Tenía un montón de historias de parejas, reales e inventadas, anotadas en papeles por ahí. Y, cuando estaba pensando qué escribir después de la novela que escribí sobre mi familia, Historia oficial del amor, mi esposa me animó a dedicarme a narrar esos matrimonios en crisis a los que había estado dándoles vueltas durante un par de años. Pronto caí en cuenta de que no iba a escribir una serie de cuentos, porque hace rato que no se me vienen cuentos a la cabeza, sino una novela de relevos, porque todos los personajes tenían en común un mundo: el del año 2016 con sus redes y sus democracias en suspenso.

Yo suelo pensar en personajes que quieren algo pero tienen muchos problemas para conseguirlo. Y tiendo a estar comprometido, sobre todo, con la narración: con la voz que tiene por delante la tarea de llevar al lector desde el principio hasta el final. Pero las novelas suelen ser dramas narrados por cierta poesía, y suelen ser la conquista de una clase de belleza, y al mismo tiempo documentales sobre el pulso que libra algún individuo con su sociedad. Y en esa medida, búsquelo uno o no, lo más probable es que en el resultado se encuentre a las claras una crítica al mundo que se está narrando, que es, sin duda, una crítica de su realidad política, de su violencia. Cuando uno se centra en sus personajes suele descubrirse haciendo lo posible por reivindicar, aunque sea poniéndolos en escena y nada más, a los renegados que la Historia suele dejar atrás y negar sin piedad.

Para mí ha sido una gran alegría haber sido reconocido, en estos últimos años, entre tantos escritores que saben lo que hacen. Cada vez me siento más cómodo en el lugar común de que todo se reduce a establecer encuentros cercanos del tercer tipo con tantos lectores como sea posible, sin sacrificar, por el camino, lo que se quiere hacer. Y el reconocimiento de las bibliotecas es una confirmación de que no es necesario que me dedique a otra cosa. Es como una buena suerte ganada a pulso que sí que hace falta en un oficio que lo reta a uno todo el tiempo. Trato de no tomármelo a pecho, pero no se me olvida estar agradecido.

Acta del Jurado del V Premio Biblioteca de Narrativa Colombiana

Reunidos en la Universidad EAFIT, a 28 días del mes de enero de 2019, estando presentes Leonardo Padura, como presidente del Jurado, Ana Roda, Jerónimo Pizarro, Santiago Gamboa, Pilar Quintana y Héctor Abad Faciolince (este último con voz, pero sin voto en las deliberaciones), resolvieron conceder -por unanimidad- el Premio Biblioteca de Narrativa Colombiana 2018 al libro: Cómo perderlo todo, de Ricardo Silva Romero.

El Jurado considera que la fluidez narrativa, la riqueza de la trama y la voluntad estilística del autor hacen de esta novela un gran retrato de nuestra época en el que se despliegan -como en el mundo de las redes sociales- decenas de personajes y puntos de vista que se cruzan por azar o por necesidad, en medio del tenso ambiente que recorre la obra.

Se destaca la voz del autor, personal e inconfundible, que hoy se reconoce en el ámbito de la literatura colombiana contemporánea, así como la solidez técnica de su narrativa, que le ha permitido conseguir en este libro una de las propuestas más ambiciosas de 2018. El jurado destaca en Cómo perderlo todo su lectura crítica de la realidad, su escepticismo e ironía, su fino y generoso humor.
Última modificación realizada el 30/01/2019 11:22 por Aura Maria Giraldo Murcia