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Actualidad eafitense

Los docentes: formadores de ciudadanos y transformadores de sociedad
​El 15 de mayo es el Día del Profesor, una fecha que se celebra en EAFIT, como es tradición, con un acto de agradecimiento que reconoce esta labor y el compromiso de los docentes con la Universidad.

•Un docente reflexivo, que conoce a sus estudiantes, que deja huella y transforma el mundo. Esas fueron algunas de las reflexiones que se escucharon en el Auditorio Fundadores, como parte de la celebración del Día del Profesor.

•Durante el evento, que se realizó el jueves 15 de mayo, se recordó la vida y obra de Guillermo Hoyos, y se distinguió la labor de los docentes que, en 2012, se destacaron por su producción académica, excelencia y compromiso social. Ver presentación del homenaje.

En esta celebración el principal homenaje fue para la educación, representada en el rol de las personas que consagraron sus vidas y sus profesiones para convertirse en guías, formadores, compañeros, tutores y mentores de los proyectos de sus estudiantes. Ellos son los docentes, profesores, profes o, para algunos, maestros, con la letra “m” en mayúscula para que quede así: Maestros.
La fecha del agradecimiento, de reconocerles su labor y su compromiso en la Universidad, fue el miércoles 15 de mayo, que en Colombia sirve para celebrar el Día del Profesor. Así, al Auditorio Fundadores llegaron todos los docentes eafitenses: los de planta y los de cátedra; los académicos y los investigadores; todos para recordar que, ante todo, hacen parte de una comunidad de formadores de ciudadanos. 
“Este es un día especial en el que exaltamos su labor y agradecemos su compromiso, pues son ustedes la esencia de la Universidad. Esta es una celebración desde la academia, para la academia y con la academia”, manifestó el rector Juan Luis Mejía Arango durante su intervención inicial.
El evento también fue una oportunidad para rendirle un homenaje al legado del maestro y filósofo Guillermo Hoyos Vásquez -quien falleció el pasado mes de enero- con una conferencia en la que se reflexionó sobre el quehacer docente, sus retos y reconfiguraciones, y su impacto como eje transformador de sociedades.
En esta ocasión, Diego Antonio Pineda Rivera, decano de la Facultad de Filosofía de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, fue el encargado de realizar un detallado y sentido perfil sobre el educador, al que pudo conocer personalmente.
Para Sergio Castrillón, docente del Departamento de Organización y Gerencia, y uno de los asistentes a esta ceremonia, se trató de un alto en el camino para repensar las responsabilidades del profesor y replantear su tarea desde la perspectiva de los estudiantes. “La docencia es un ejercicio que deja huella y transforma el mundo. Vale la pena sentarse un momento y tener esta experiencia de aprendizaje mutuo”, apuntó.

Guillermo Hoyos, paradigma de la educación colombiana

Guillermo Hoyos como educador; la defensa de la educación como proceso orientado a la formación de ciudadanía; y su talante moral fueron tres de los principales rasgos que caracterizaron la vida y obra de este pensador y fueron, precisamente, esos aspectos en los que se centró la intervención del catedrático de la Javeriana.
“Guillermo fue un maestro y un amigo pero, sobre todo, un paradigma para los educadores e intelectuales de Colombia”, manifestó Diego Pineda, quien recordó que la educación siempre fue su campo de batalla para la formación en valores.
Según el Decano, la gestión de este hombre estuvo marcada por los diferentes matices y condiciones con los que profesaba su amor por el conocimiento como profesor universitario, directivo, colega o intelectual público. Posiciones en la que siempre supo escuchar y ponerse en la perspectiva de los otros.
El invitado también mencionó el concepto de educación humanística que promulgó Guillermo Hoyos, en la que proponía la academia como un ámbito para ampliar horizontes, cuestionarse y formular nuevas preguntas.
“Este hombre estaba convencido de que el propósito de la educación no era producir genios, sino ciudadanos que fueran capaces de  participar en un proyecto conjunto de humanidad”, expresó.
Hacia el final de su intervención, el académico de la Pontificia Universidad Javeriana se detuvo en la capacidad que tenía Guillermo para reivindicar los valores de la tolerancia, la cooperación, la solidaridad y la justicia, así como su defensa por el derecho a una educación de calidad.
“Su legado vivirá siempre en los que aprendimos de sus enseñanzas, exhortaciones y gestos”, concluyó.
Durante el evento se le hizo entrega del libro El Ethos de la universidad a Patricia Santamaría, esposa del maestro. Este texto, que contiene una recopilación de tres ensayos de Guillermo Hoyos, también fue el regalo que la Institución les otorgó a sus docentes en el día del profesor.

Premios a la vocación, la excelencia y el compromiso

En medio de este crisol de saberes, conocimientos, experiencias y testimonios de vida, la Institución aprovechó la ocasión para resaltar la labor docente, la investigación, la excelencia y la proyección social, todo esto como parte del nuevo Estatuto Profesoral aprobado en 2011, y que entró en vigencia a partir de 2012.

Estas distinciones fueron entregadas a los profesores que se destacaron por su producción académica, y su vocación de ir más allá, indagar, analizar ideas y proponer otras nuevas; e, igualmente, a aquellos que alcanzaron la categoría de docentes titulares en su carrera académica.
El premio a la gestión en proyección social fue concedido a Sonia López Franco y Pedro Vicente Esteba Duarte, docentes de la Escuela de Ciencias y Humanidades, por su apoyo a la Institución Educativa Benedikta Zur Nieden (comuna 13 de Medellín) en las áreas de lengua española y matemáticas.
“Estoy agradecida con la Universidad por hacerme la invitación de participar en esta labor. Fue un orgullo incidir directamente en la educación, y siento aún más compromiso y ganas de seguir trabajando por el tema de proyección social. Este premio es para recordar toda la vida”, comentó la docente homenajeada.
De igual manera, y por primera vez en la historia de la Institución, se entregaron los Premios Excelencia Académica, después de un riguroso proceso de selección que tuvo en cuenta aspectos como la evaluación de los estudiantes, las metodologías, las propuestas pedagógicas y la producción intelectual, entre otros.
Las directivas eafitenses fueron las encargadas de entregar estos reconocimientos a Luis Fernando Vargas Alzate, del Departamento de Negocios Internacionales; a Catalina Gómez Toro; del Departamento de Economía; a Mario Elkin Vélez Ruiz, del Departamento de Ciencias Básicas; a Guillermo Montoya Pérez, del Departamento de Derecho; y a Mario César Vélez Vallejo, del Departamento de Ingeniería de Producción.
“Creo en la docencia, me gusta, la disfruto, me apasiona y la concibo como un eje transformador de vida. Este reconocimiento es un aliento a continuar formando, construyendo y aportándole a una sociedad que necesita reflexionar sobre tantas cosas”, manifestó Catalina Gómez Toro después de recibir su placa.
 
Por otro lado, Blanca Uribe Espitia, docente del Departamento de Música, recibió el reconocimiento como profesora emérita de la Universidad.
“Más que emocionada estoy muy agradecida. Es un honor que EAFIT reconozca un trabajo que he hecho con tanto amor pero, sobre todo, es una alegría ver a los estudiantes y colegas reunidos acá para hacer parte de esta distinción”, señaló la pianista.
Hacia el final de la velada, todo el Auditorio Fundadores se puso de pie para aplaudir a esta eafitense, al resto de homenajeados y a la vocación del docente. 
Luis Alejandro Cardenas Franco
Última modificación realizada el 28/05/2013 13:47 por Luis Alejandro Cardenas Franco